abril 16, 2026

Pedrito Pasquale & Axel Introini: la música como energía, riesgo y presente

4 minutos de lectura

Por: Luis Mojoli

Entre la potencia del vivo, la construcción colectiva y una escena en transformación, dos músicos que entienden el pulso desde adentro.

En un momento donde la música argentina cruza generaciones, estilos y escenarios internacionales, hay nombres que funcionan como puente. Pedrito Pasquale y Axel Introini son dos de ellos.

Músicos versátiles, de bajo perfil mediático, pero alta presencia sonora, vienen construyendo un recorrido que los conecta con algunos de los proyectos más interesantes de la actualidad: desde giras multitudinarias hasta colaboraciones con artistas de peso, pasando por el trabajo fino de estudio, donde realmente se define el carácter de una canción.

En el caso de Pasquale, guitarrista, ese recorrido incluye momentos clave en la expansión del formato banda dentro de la escena urbana: su participación en los Tiny Desk Concert de Nicki Nicole y Trueno, la gira europea junto a Trueno —quien fue invitado por Gorillaz—, y el desarrollo de propuestas de gran escala como el Red Bull Symphonic, donde la música se proyecta hacia un formato orquestal sin perder identidad.

A ese recorrido se suma un hito especial: fue invitado a participar del concierto de Serú Girán —presentado por David Lebón y Pedro Aznar— en el Movistar Arena, un cruce generacional que refuerza su lugar dentro de la escena.

Por otro lado, Axel Introini aporta una sensibilidad distinta, pero complementaria. Tecladista de recorrido amplio, fue sumando experiencia en vivo junto a artistas como Dante Spinetta, Vicentico, Brenda Asnicar y Tiago PZK, moviéndose con naturalidad entre distintos lenguajes dentro de la escena actual.

Pero más allá de sus recorridos individuales, Pasquale e Introini funcionan como un tándem creativo: productores de sonido en vivo, responsables de arreglos, climas y decisiones musicales que terminan definiendo la identidad de cada proyecto en el escenario. Esa mirada también se canaliza en Núcleo, su productora.

A la vez, encuentran un espacio más libre en Cindy Cats, un proyecto donde la lógica cambia: la música se abre a la improvisación, al cruce generacional y a una experiencia más amplia que el formato tradicional de show.

«La música en vivo tiene algo que no se puede reemplazar”

-Hay un concepto que aparece mucho en su trabajo con Trueno: llevar estos géneros a banda. ¿Cómo lo piensan?

Pedrito Pasquale: Con Trueno tenemos una idea que llamamos rap and roll. Es la parte más pesada del show. No es algo fijo: a veces es más rockero, otras más metalero o más riffero. Pero siempre es agarrar el trap o el drill y pasarlo a banda, con más potencia.

En “Violento” eso se siente muy claro.

Pedrito Pasquale: Sí, queríamos que sea uno de los cierres del show y el tema más pesado de todos. Pero no pensamos solo en los arreglos, sino en la energía. La letra ya tiene un peso fuerte, entonces la idea fue maximizar eso. En la intro metimos audios reales, situaciones de la calle, cosas que te meten en ese clima. Para que cuando el tema explote, ya estés adentro.

Ahí aparece también una mirada sobre lo social.

Axel Introini: Total. Es representar una época.

Cuando la música se cruza con un mensaje, pasa algo más fuerte que solo entretener.

¿Qué cambia del estudio al vivo?

Pedrito Pasquale: Todo. El disco puede estar buenísimo, pero en vivo necesitás otra cosa. Nuestro laburo es traducir eso: llevarlo a algo que tenga sangre. Porque hay una transferencia de energía cuando hay músicos tocando que es distinta. Eso no se reemplaza.

“Si no funciona para la canción, no sirve”

¿Dónde se paran frente a la técnica y el virtuosismo?

Pedrito Pasquale: Si no funciona para la canción, no sirve. Podés tocar algo increíble, pero si rompe la energía del tema, no va. Nos interesa más el todo que lucirse.

¿Y la tecnología?

Axel Introini: Es una herramienta. Nos encanta. Pero el tocar genera algo que no pasa de otra forma, incluso visualmente.

El trabajo invisible: banda, equipo y proceso.

Cindy Cats aparece como un espacio distinto dentro de todo esto.

Pedrito Pasquale: Sí, es otra lógica. Es más una experiencia. Hay invitados, cruces, artistas visuales… pasan cosas que no se dan en otros contextos.

No responde a una lógica comercial.

Axel Introini: No. Acá no hay pago para venir. Es todo por vínculo. Si no hay buena onda, no pasa.

Pero hay mucho trabajo detrás.

Pedrito Pasquale: Muchísimo. Cada show es distinto. Los arreglos cambian, no se reciclan. Hemos estado 12 o 14 horas ensayando para una fecha.

Eso exige compromiso.

Axel Introini: Tenés que llegar preparado. Si no, perjudicás al resto.

Ahí aparece el concepto de equipo.

Pedrito Pasquale: Somos todos iguales. Si uno no labura, el proyecto no camina.

Axel Introini (izquierda) y Pedrito Pasquale (derecha)

“Cuando todo suene perfecto, nada va a tener valor”

¿Cómo ven el avance de la inteligencia artificial en la música?

Pedrito Pasquale: Va a cambiar todo. Ya está pasando. Va a haber tanta música que nada va a tener valor.

¿Qué queda entonces?

Axel Introini: El vivo.

Pedrito Pasquale: Eso no se puede reemplazar. Cuando todo suene perfecto, la gente va a querer ver algo real.

Entre la potencia del vivo, la construcción colectiva y una mirada clara sobre el presente, Pasquale e Introini no solo acompañan proyectos: los transforman.
Porque en un escenario donde todo parece posible —y reproducible—, su apuesta sigue siendo la misma: hacer que la música pase de verdad.

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