abril 16, 2026

José María Saluzzi: «La música es universal, no tiene fronteras»

7 minutos de lectura

PH: Laura Tenenbaum

Antes de cerrar el año con su Ensamble (completado por Matías Carazzo, Patricio Villarejo, Juan Fracchi y Gustavo Chenu) en Bebop Club, el destacado guitarrista y compositor José María Saluzzi dialogó a fondo con Recorplay Música.

El artista, hijo del eximio bandoneonista y compositor Dino Saluzzi, habló sobre sus inicios en el campo de la música (comenzó como baterista), sus giras por Europa y la vida en ese continente cuando era niño; su equipamiento y más. Además, cómo se siente cuando un tipo como Al Di Meola te regala una guitarra y su visión de la música popular argentina en la actualidad:

Actualmente estás trabajando con el José María Saluzzi Ensamble, con Juan Fracchi y ¿con qué otros proyectos?
Con Juan Fracchi estuvimos presentando el volumen 2 de nuestro disco ‘Música de escape’; con el José María Saluzzi Ensamble tocamos actualmente en Buenos Aires en formato de quinteto. En 2025 vamos también a hacer una gira con el trío Lugar, que tenemos también con Juan Fracchi y el baterista danés Ulrik Bisgaard. Interpretaremos material del disco que grabamos en Europa y música nueva que vamos a grabar próximamente. Nos vamos a estar presentando en Buenos Aires y en algunas provincias. Pero con el Ensamble estamos pensando en grabar en el 2025 un disco cosas que estamos tocando en vivo: son composiciones y arreglos míos para el grupo de músicas de mi padre, Dino Saluzzi.

En noviembre del año pasado realizaste una gira escandinava junto al guitarrista noruego Jacob Young y el vibrafonista danés Morten Grønvad. ¿Cómo resultó ese tour y qué mirada tienen acerca de la música argentina en esa parte del norte de Europa?
La gira realizada con Jacob y Morten, fue por Dinamarca y Noruega. Resultó muy grata, tocamos música propia e intervenimos junto al trío Lugar, con Ulrik y Juan, en algunas ciudades de Escandinavia, en salas y en festivales. El público respondió de muy buena forma y queremos repetirlo en 2025. Los oyentes en Europa suelen ser muy receptivos y saben también escuchar: en general tienen un oído muy fino y educado para las músicas de otras partes del mundo. Es la parte buena de esta época de exceso de información que estamos viviendo.

Hablando de Europa, cuando eras niño viviste en Alemania y Suiza. ¿Cuánto de esa herencia cultural quedó presente en tu vida y en tu música?
La verdad es que la etapa de mi niñez en Europa marcó muchísimo todo lo que posteriormente realicé con la música. Allí pude estudiar y sobre todo me influenció la carrera de mi papá, que es lo que me hizo seguir sus pasos. Siempre me voy a sentir agradecido con mis padres por haber compartido esos años en Europa. Comprendí luego de grande que aprender de otras culturas puede ser muy gratificante para la realización de la música. Y también uno puede aprender a valorar la propia cultura. 

Vamos con el tema equipamiento. ¿Qué guitarras estás utilizando actualmente?
Con respecto a los instrumentos que uso, varían de acuerdo al proyecto en el que estoy trabajando. En general lo que más uso es la guitarra española, junto a guitarras acústicas y eléctricas. Normalmente utilizo la cuerda de nylon en muchas de mis composiciones, pero también alterno con la cuerda de acero. Estoy usando tres distintos tipos de guitarra: en cuerda de nylon, una de Oscar Trezzini, otra de la fábrica Zager, de marca Alpujarra, y también una de la marca Yamaha, modelo Silent, de nylon. Después, en guitarra eléctrica utilizó una Gibson Les Paul, y en guitarra acústica una Ovation Custom Legend. Y cuando tengo que tocar música de cámara, una guitarra española José Ramírez. 

Comenzaste tu carrera como baterista y luego viraste hacia la guitarra. ¿Cómo impactó ese paso por el mundo de la percusión a la hora de componer? ¿Tenés una mirada más rítmica quizás?
A la hora de componer música, el ritmo es un elemento muy importante, si bien mi mirada compositiva se vuelve más abarcativa: son otros elementos que interactúan junto al ritmo, que son la armonía, la melodía y el contracanto. Algunas veces, cuando compongo, la idea del ritmo empieza a tener una flexibilidad en el sentido de la métrica. En ocasiones creo música con la idea de un ritmo más abierto y menos métrico, pero eso a veces va fluctuando. Me gusta tocar sobre un groove determinado, que a veces puede ser cuadrado, y otras veces abierto.

¿Cómo abordás tus clases como docente? Trabajás con algunos materiales específicos o en base a las necesidades de cada alumna o alumno?
Sobre lo que enseño a mis alumnos, me gusta preparar material didáctico acorde a sus inquietudes. Mis clases se orientan mucho a la composición y a la interpretación. Entonces, me gusta trabajar con el material que los alumnos traen y acorde a eso, lo amalgamo con mis propios materiales. Trabajo sobre la forma musical y sobre la melodía y el contracanto. Todo esto muchas veces orientado a la guitarra. 

Contame la anécdota de cuando Al Di Meola te regaló una guitarra suya.

Una de las guitarras que uso es de cuerda de acero, obsequiada por el guitarrista norteamericano Al Di Meola, con quien mi padre tocó durante muchos años en muchos proyectos. Así que Al fue una de mis influencias. Mi padre estaba de gira, ya no recuerdo en qué país, le comenté que quería empezar a estudiar guitarra (en ese momento yo estudiaba piano) y él me obsequió una de las guitarras que él usaba. Empecé a tocarla de chico y luego cambié a la cuerda de nylon. Pero actualmente la uso para alternar el timbre sonoro en varias de mis composiciones. Es un modelo que la marca Ovation ya no hace más, lo cual le otorga aún más valor. 

¿Qué lectura hacés de la música popular argentina en la actualidad?
Mi percepción, por supuesto subjetiva, es desde el punto de vista de alguien que vivió la era analógica y continuó siguiendo la era digital, con lo cual cuando era niño, la música popular era hecha sobre bases más auténticas -repito, desde mi percepción-, y eso, con el tiempo, fue sufriendo cambios de distinto orden.

Todo tiende a evolucionar.
Sería muy difuso responder objetivamente sobre este tema, porque tiene varias aristas. Lo que te puedo decir es que en cada época aparecen artistas que saben leer los tiempos actuales, lo cual no significa que entiendan de un modo auténtico la música llamada popular. También ha cambiado la forma de mostrar la música, lo cual incide en la forma de trabajar y de hacer conciertos. Hoy en día hay herramientas digitales que cambiaron los modos de buscar la música. Vengo de una época donde el material musical era táctil, por ejemplo.Actualmente es intangible. Eso afecta la forma de mirar y de hacer música. 

Has tocado en múltiples escenarios de distintos países, junto a grandes figuras. Si tuvieras qué elegir un lugar, por lo imponente del paisaje, ¿cuál escogerías?
Si hablamos de escenarios donde tuve la suerte de estar, son múltiples los lugares que me impactaron. Me gustó tanto el norte de Argentina como Brasil, como California, Turquía o China. Lo más lindo que descubrí es que a pesar de las regiones la música es universal, no tiene fronteras. Ahí está lo bello del arte. 

Tu padre tiene 89 años y seguís tocando con él. ¿Cuál es la lección más importante que aprendiste de Dino?Haber trabajado junto a él tantos años me ha dejado un gran aprendizaje en muchas cosas. Puedo decir que con respecto a lo que se hace y a la autenticidad en cuanto al lenguaje musical, es de lo más relevante que vi en él. Todo esto conlleva trabajo y estudio de horas y horas para llegar a un lenguaje propio en la música. Ser músico independiente significa mucho. Sobre todo implica sobrellevar muchos avatares del medio y del negocio de la música, lo cual a veces no es muy ameno para los artistas autónomos de su arte y de su forma de trabajo. Vivimos una era de muchos avances tecnológicos, donde podemos obtener muchas herramientas que nos permiten realizar nuestro trabajo de varias formas distintas, pero lo más importante que siempre vi en mi padre fue que él nunca dejó de ser auténtico. Tal vez eso es lo que más me marcó de su legado. Las tecnologías son muy útiles, pero nunca dejo que eso me saque la mirada de lo esencial en la música, que según mi opinión, es lo más importante para el arte musical. Esto también mi padre siempre lo afirmó y esa afirmación me marcó bastante.

Venís de una familia de músicos. ¿Recordás qué discos, además de los de tu padre, te impulsaron a comenzar con la música?
Recuerdo perfectamente el disco ‘Volumen 1’ del trío de Keith Jarrett, luego el disco de Yes ‘90125′, así como el ‘Dinasty’ de la banda norteamericana Kiss. Luego por supuesto vinieron muchos otros durante mi infancia. En mi adolescencia mi padre me regaló el famoso LP de Pink Floyd, ‘The Wall‘, que fue también una influencia, y gracias a sus letras pude también aprender inglés.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © Todos los derechos reservados. | Luis Eduardo Mojoli.