abril 16, 2026

Arturia World Tour pasó por Buenos Aires

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Arturia World Tour llegó a Buenos Aires y Recorplay Música estuvo ahí, en un workshop en el que la firma estuvo compartiendo conocimiento de forma accesible y práctica.

La gira, que ha pasado por ciudades como Campinas y Curitiba en Brasil, y ahora en Argentina, ha reunido a un público muy diverso, desde productores y artistas hasta DJs y personas que están empezando. El formato se ha enriquecido con la participación de distintos ponentes, incluyendo talentosos artistas y colaboradores en cada país, lo que aporta distintas perspectivas y genera conversaciones más abiertas. Además, el ambiente es muy participativo y cercano, lo que no solo facilita el aprendizaje, sino que también ayuda a construir comunidad.

Los workshops se dividen en dos enfoques: un recorrido por la historia de la síntesis y una introducción práctica al diseño sonoro, donde los asistentes aprenden las herramientas básicas para empezar a materializar los sonidos que tienen en mente.

Gabriela Domínguez, de Arturia, expresó: «Para nosotros es muy valioso contar con PC MIDI Center como distribuidor en Argentina«.

Historia de la síntesis + AstroLab

Cuando hablás de “historia de la síntesis”, ¿qué momentos o tecnologías son clave para entender el presente?

La historia de la síntesis también es la historia de la tecnología. Desde los primeros sistemas analógicos basados en transistores, pasando por la incorporación de microprocesadores que permitieron mayor control y estabilidad, hasta la llegada de las computadoras y los instrumentos virtuales como los VST, cada avance fue ampliando las posibilidades sonoras. Para mí, uno de los momentos más importantes es cuando los sintetizadores empiezan a utilizarse realmente en la música. Ahí dejan de ser algo experimental y se convierten en parte del lenguaje musical. A partir de ahí todo evoluciona, pero lo interesante es que hoy no se reemplaza nada: conviven distintos tipos de síntesis. Lo analógico, lo digital, lo híbrido.
Y gracias a la tecnología actual, tenemos acceso a sonidos que antes eran muy costosos o simplemente inaccesibles. Eso cambia mucho la perspectiva, porque hoy puedes recorrer diferentes etapas de la historia incluso desde un solo instrumento.

¿Qué cambia cuando esa historia se lleva al vivo, al escenario?

Cambia completamente, porque deja de ser algo teórico y se convierte en una experiencia, incluso en un viaje a través de emociones y memorias sonoras. Un sonido puede transportarte a un momento específico: a una canción, a una época, a una sensación de familiaridad. Pero también pasa lo contrario: cuando experimentas con todo ese conocimiento en vivo, puedes crear algo completamente nuevo, una sonoridad que eventualmente puede definir una nueva etapa en la música. De nuestro lado, nos gusta pensar que facilitamos ese puente entre pasado y presente. Por ejemplo, con V Collection, que reúne muchos de los sintetizadores más representativos de la historia, y también con AstroLab, que permite llevar esos sonidos directamente al escenario.

¿AstroLab está pensado más como instrumento o como plataforma de sonido?

Es un instrumento, específicamente un stage piano o piano de escenario, pero al mismo tiempo tiene un poco de ambas cosas, y eso es lo que lo hace interesante. Por un lado, está pensado para tocar en vivo, con esa inmediatez y expresividad que necesitas en el escenario. Pero al mismo tiempo reúne una gran variedad de posibilidades sonoras. Eso permite moverse entre diferentes estilos y enfoques de forma muy natural, manteniendo siempre el enfoque musical. Además, su ecosistema hace que sea muy natural pasar del estudio al en vivo en muy pocos pasos, lo que facilita mucho el flujo de trabajo. Al final, se vuelve una especie de “nave”: tienes toda esa paleta sonora concentrada en un solo lugar, lista para explorarla y llevarla directo al escenario.

¿Qué tipo de músico conecta más con este enfoque: tecladistas tradicionales o productores modernos?

Si hablamos de este enfoque, especialmente con un instrumento como AstroLab y una paleta sonora tan amplia, la realidad es que conecta con perfiles muy distintos. También influye mucho que existan diferentes versiones. Por ejemplo, un tecladista puede sentirse más cómodo con una versión de 88 teclas por la sensación y el rango, mientras que un DJ o cualquier otro instrumentista puede inclinarse por una versión más portátil, como la de 37 teclas, para usarla como segundo instrumento o complemento en su setup .Esa versatilidad hace que funcione tanto en el estudio como en el escenario. Incluso para quienes ya utilizan herramientas como Analog Lab, la integración es muy natural. Al final, más que estar dirigido a un tipo específico de músico, se adapta a distintas formas de trabajar y a diferentes necesidades, justamente por la cantidad de posibilidades que ofrece.

Diseño sonoro + MiniFreak

¿Qué define hoy al diseño sonoro en la música actual?

Hoy el diseño sonoro es parte central de la identidad de un track. Va más allá de crear sonidos: define cómo se percibe una canción y cómo nos hace sentir. Hay una fuerte cultura de experimentación, donde las modulaciones, el movimiento del sonido y la búsqueda de nuevas texturas juegan un papel clave. Géneros como el dubstep, por ejemplo, muestran cómo el sonido en sí puede convertirse en el elemento principal del lenguaje musical. También hay una mezcla constante entre lo orgánico y lo sintético, lo que abre muchas posibilidades creativas. Al final, el diseño sonoro es lo que le da personalidad a una pieza y muchas veces es lo que la hace realmente memorable.

¿Por qué el MiniFreak se volvió una herramienta tan atractiva para productores?

Porque logra un equilibrio muy interesante entre facilidad de uso y posibilidades sonoras. Es un sintetizador híbrido, con una arquitectura potente, múltiples motores de síntesis y una matriz de modulación que permite obtener resultados interesantes de forma rápida y te invita a crear. Además, amplía bastante las capacidades respecto a su hermano menor, el MicroFreak, lo que le da aún más profundidad sin perder esa accesibilidad que lo caracteriza. Pero creo que una de las claves está en su ecosistema. Con MiniFreak V puedes trabajar desde la computadora con la misma lógica y sonidos, y al mismo tiempo tener el hardware, donde la relación con el instrumento se vuelve mucho más cercana y orgánica. Esa combinación entre lo práctico y lo expresivo hace que funcione muy bien, tanto para producción como para exploración creativa. En el workshop lo utilizamos justamente para eso: explicar conceptos de síntesis de forma sencilla, pero llevándolos directamente a la práctica. Algo que funcionó muy bien fue que las personas no solo escuchaban, sino que también creaban sus propios sonidos. Eso hace que el aprendizaje sea mucho más significativo.

¿Cuánto hay de técnica y cuánto de intuición en crear un sonido propio?

Creo que hay un balance entre ambas, pero la intuición juega un papel muy importante. La técnica te da herramientas y te ayuda a entender qué está pasando, pero no lo es todo. A mí me pasó al inicio que quería entender absolutamente todo, incluso a nivel muy técnico, y en ese proceso me desconecté un poco de lo más importante, que era crear y experimentar. Cuando empecé a escuchar más, a sentir el sonido y a explorar sin tanta expectativa, todo comenzó a fluir de una forma mucho más natural. Por eso algo que siempre menciono es que no hay sonidos buenos o malos, todo depende de lo que quieras expresar. Al final, se trata de encontrar ese balance donde conoces lo suficiente, pero te permites experimentar, y eso es justamente lo que te puede llevar a lugares inexplorados.

¿Qué errores comunes ves en quienes empiezan con síntesis?

Más que errores, creo que cada persona tiene su propio proceso y forma de aprender. Algo que sí ocurre con frecuencia es querer entender todo antes de empezar, o intentar hacer demasiado desde el inicio en lugar de ir paso a paso. También pasa mucho que se piensa de más y se escucha poco. La síntesis es una herramienta de creación sonora, y como cualquier proceso creativo, requiere tiempo y paciencia. Es como pedirle a un guitarrista que toque igual que otro: cada quien desarrolla su propio sonido y su propia forma de expresarse. Por eso siempre invito a probar sin miedo, a experimentar y a confiar en el proceso. Ahí es donde realmente empiezas a encontrar un sonido propio.

De izq a der: Mariano Trocca (Director de Arjaus), ganador de software Arturia y Gabriela Domínguez (LATAM Arturia)

SOBRE PC MIDI CENTER:

«Para nosotros es muy valioso contar con PC MIDI Center como distribuidor en Argentina. Es una empresa con mucha experiencia en la industria y con un profundo entendimiento del mercado local, lo que hace que la colaboración sea muy fluida. Llevamos varios años trabajando juntos y hemos ido creciendo de la mano, construyendo una relación sólida y muy cercana. Más allá de la distribución, realmente hay un interés compartido por acercar estas herramientas a las personas de una forma significativa.

Gran parte de que iniciativas como estos workshops sean posibles tiene que ver con su apoyo y compromiso. No solo se trata de los productos, sino de generar espacios para compartir conocimiento, experiencias y fortalecer una comunidad alrededor de la música y el sonido«.

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