mayo 25, 2026

Lula Bertoldi (Eruca Sativa): «No debería haber barreras al momento de crear»

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Entrevista: Hernán Osuna. Julio 2024.

El 2024 viene a toda máquina para Lula Bertoldi y Eruca Sativa. Recientemente la banda estuvo grabando su nuevo material discográfico, el primero de canciones propias desde ‘Seremos Primavera’, en Estados Unidos. Previamente a eso, su vocalista y guitarrista participó del Spinetta Day en el Teatro Colón y colaboró con el grupo A 18 Minutos interpretando «La Eternidad Imaginaria» de Luis Alberto Spinetta.

Antes que la primavera se hiciera presente, REC Or Play Música dialogó con Bertoldi en medio del invierno argentino sobre el álbum que la banda iba a registrar en Miami; los 17 años de carrera del grupo y más. Además, conocé qué equipamiento utiliza Lula y cómo es ser mamá mientras liderás una banda de rock.

Van a grabar nuevo disco con Eruca Sativa en Estados Unidos. Quisiera que me adelantaras algo sobre este registro y si me podés decir cuál es la búsqueda sonora que va a tener el álbum.
No puedo spoilear mucho, pero vamos a estar grabando en los Criteria Recording Studios de Miami. Ahí se grabaron un montón de discos buenísimos e incluso Soda Stereo gestó ‘Canción Animal’ allí. Va a ser nuestra segunda experiencia con Eruca Sativa grabando afuera del país. En esta oportunidad el productor es Afo Verde, así que estamos mega emocionados. Vamos a estar en Criteria y luego en los 5020 Studios para grabar las voces. Es un álbum de canciones inéditas que fueron macerándose luego de la edición de ‘Seremos Primavera’ (2019). Son temas hechos a lo largo de cinco años y la verdad es que tener la oportunidad de trabajarlos con Afo es genial. Es un momentazo para nosotros. Siento como que yo ya gané. Más allá del resultado, la experiencia misma como artista es increíble. Son dos semanas grabando y aprendiendo con un crack. Es un honor para nosotros que la vuelta de Afo Verde al rock sea con Eruca.

Hablemos acerca de tu equipamiento de guitarras eléctricas y amplificadores. ¿Qué solés utilizar en vivo?
Mi guitarra de cabecera, la que se banca todo un repertorio y es re versátil, es la PRS 408. En general uso las guitarras como vienen de fábrica. Mi PRS venía con una palanca de trémolo, aunque yo no uso trémolo. Así que por un tema de precaución y afinación le hice poner un tabique adentro. Es una guitarra que está tuneada a propósito para que yo no tenga problemas con la afinación. Durante el show también uso otras guitarras, como la Gibson Midtown color Pelham Blue con caja y dos micrófonos P90. Parece la viola de Dave Grohl, pero no es la de él. Esta es Gibson y es un modelo discontinuado. La utilizo para dos temas que están en una tonalidad de mi bemol.

¿Algunas más?
También uso la Buckethead, una signature de Gibson afinada en 440, una G&L del tipo Stratocaster, una SG Epiphone hermosa con dos micrófonos Fishman. Y tengo una Les Paul.

¿Y en cuanto a amplificadores?
Con Eruca Sativa utilizo Fractal Audio XL Plus II, porque me simplificó bastante el tema de la sonoridad. No tengo que andar renegando, es todo como mucho más expeditivo. Lo uso mucho cuando viajo dentro del país. Fuera de Argentina llevo el FM9, uno más chiquito, que es solo el controlador de piso: está todo el cerebro ahí. Me lo compré para no tener que llevar el otro bodoque grande. Pero la verdad debo decir que no suenan igual, el audio no se ha mejorado. Es mejor el Fractal viejo.

A la hora de los shows en vivo, ¿qué le pedís al sonidista para que te envíe a los in ears?
Tengo como dos capas de audio. Abajo en la base, tengo todo: el clic, el pad, la Roland, la bata de Gaby Pedernera, las voces; por otro lado, tengo la guitarra y mi voz. Por encima de todo está mi voz y después viene la guitarra un poco más fuerte que el resto.

Participaste de la grabación de A 18 Minutos interpretando «La Eternidad Imaginaria» junto a grandes músicos como Luis Ceravolo, Guillermo Arrom, Álvaro Torres y Pato Resico. ¿Cómo viviste esa experiencia?
Fue algo súper desafiante, porque la canción es muy difícil. Es compleja y no es un tema que tuviera tan interiorizado previamente. Escuché poco ese disco. Yo soy muy fan de Spinetta en la época de Los Socios del Desierto y también de Almendra y Pescado Rabioso: esos son mis períodos favoritos. El otro día fui a entrenar, puse ‘San Cristóforo’ de Los Socios del Desierto y pensé: «¡Qué discazo!» Ese álbum es una Biblia para mí. Soy muy fan de ese momento musical de trío de Luis Alberto. Como te decía, la época de ‘A 18’ del Sol’ no la tenía muy escuchada así que cuando Álvaro Torres me dijo de hacer “La Eternidad Imaginaria” me tuve que sentar a estudiar. Es un temón, muy difícil, pero quedó muy lindo. Creo que lo llevamos hacia un lugar copado.

A propósito del Flaco, recientemente estuviste en el Spinetta Day en el Teatro Colón tocando “Post Crucifixión” de Pescado Rabioso con una guitarra blanca SZ Brava. ¡Qué momento!
Increíble. Ya que me hayan llamado es algo muy lindo. Me parece divino lo que hizo el canal de streaming Olga este año con el tema de los días y los homenajes, siendo que el público de ellos es un público mucho más joven, de otra generación. El hecho de que se pongan la camiseta por el rock nacional me parece buenísimo. Lo hicieron desde un lugar muy desprejuiciado y a la vez llamaron a gente que sabe del tema y que puede opinar a través del conocimiento. Es dañino el elitismo de decir “¿Cómo no sabés quién es Spinetta?”, porque no permite que otros lleguen a la música del Flaco.

Tal cual.
Necesitamos que la gente joven escuche su música para mantener vivo el legado. Sino sería como muy sectario todo. Ok, está bien si no conocés a Spinetta: démosle la chance a la gente de conocerlo desde un lugar de apertura mostrando algunos grandes temas de este artista tocado por músicas y músicos que lo admiran. Y además te contamos quién es Spinetta: después vas a tu casa y lo escuchás si querés. Entonces, me parece alucinante porque la gente está con el teléfono mirando Olga y de ahí se van a YouTube o Spotify y escuchan la discografía. Es maravilloso que todo esté encarado desde el lugar del respeto: fue algo de muy alto nivel. Ir a tocar en el Colón con esa banda… Guillermo Arrom, el Mono Fontana, Javier Malosetti, Sergio Verdinelli, Baltasar Comotto… Todo era ganar.

Como vos señalás, se hizo todo desde un lugar desprejuiciado y de apertura. Antes, en los 80 o en los 90, todo era más sectario: si eras punk no podías ser heavy. Y viceversa. Las nuevas generaciones escuchan cualquier género musical sin problemas.
Exacto. Fijate la banda de Duki: sus integrantes son todos rockeros. Lo mismo pasa con Wos.

Andy Vilanova, el ex baterista de Carajo, toca actualmente con Duki, por ejemplo.
Sí, esa época sectaria ya fue. Es muy de la vieja escuela. Poner cosas en cajitas no va. Aparte ya no existen las disquerías, si vamos al caso. Hacemos música. Punto. Al momento de crear no debería haber barreras.

¿Cómo es maternar siendo rockera? Es una gran responsabilidad en el sentido de que para el público sos Lula de Eruca Sativa, pero para tus hijos sos “mamá”. ¿Cómo compaginás tu carrera artística con el hecho de ser madre? Imagino que es un gran desafío.
Sí, igual yo lo naturalizo bastante. Soy bastante transparente con las cosas: me muestro sin ningún tipo de prejuicio. En ese sentido, no quiero decir que no soy cuidadosa, sino que no soy tan hermética. Lo tomo natural, aparte el público me vio arriba del escenario con una panza de ocho meses y me acompañó. Mis hijos son muy histriónicos también, muy de mostrarse. Si no les gustara eso, por ahí sería diferente la situación. No sé cómo es, tampoco hay mucho manual para ser padres. Con Nico (NdeR: Sorín, su pareja) decimos quedar embarazados y fuimos viendo. Y con Brenda ambas dos estábamos embarazadas simultáneamente. Eso ayudó a que la gira tenga que ver con nuestras familias. Está todo mezclado en los shows: vienen hijos, tíos, abuelas, etcétera. Nosotras fuimos madres y nunca dejamos de girar ni nada. Los chicos han sido parte de este proceso y Eruca es parte de nuestra familia.

Utilizás guitarras acústicas Beaudoux. ¿Qué podés comentar al respecto?
Las conocí hace relativamente poco a través de David Lebón y su guitarrista Dhani Ferrón. Nos cruzamos en el último Luna Park de David Lebón y Dhani en el camarín me dice: “Che, estoy usando estas violas de ‘Fanta’ Beaudoux. Son una bomba”. Eso fue un sábado. El lunes siguiente me llama el asistente de Dhani, Willy, que está laburando con Fanta y me dice: “Queremos que pruebes las violas”. Y yo le dije que me hacía falta justo una guitarra acústica. Acá en mi casa tengo una acústica Gibson que tiene más de cincuenta años; no la saco porque no suena. Es una viola antigua, como una reliquia. Entonces justo me trajeron el modelo Beaudoux Gold, que es la que utilizo actualmente en vivo. Me dejó muy impactada, porque no solo está construida de manera hermosa, sino que es de un tamaño normal, con una caja chiquita. Ah, y el audio que tiene el preamp no se puede creer. Me quedé alucinada y pensé: “Qué suerte que existen estas violas acá”. Tienen una gran calidad y el sonido de aire al llevarlo a la amplificación es genial. El pre se carga con una ficha USB, eso está buenísimo. Tremenda guitarra.

Ya son diecisiete años con Eruca Sativa. ¿Qué balance hacés de la carrera del grupo?
Es difícil hacer un balance, porque ha pasado de todo. Eruca es una familia a estas alturas. Brenda y Gaby son como dos hermanos: los amo profundamente más allá de la banda. Fuimos construyendo una hermandad y una familia muy hermosa. No solamente somos un grupo, sino que cada uno fue formando su familia: cada uno tiene sus hijos, su casa, sus proyectos. Gabriel fue creciendo como productor, Brenda tenía su proyecto Rufa y fue grabando discos con su banda aparte, yo también hago colaboraciones. Cada integrante fue creciendo en otras cosas y Eruca acompañó el crecimiento personal de cada uno de nosotros. Es un grupo que tiene mucho de ese espíritu: no es una banda posesiva y permite que otras cosas vayan floreciendo. Nos manejamos de una manera natural y eso hace que perduremos a lo largo del tiempo. Eruca Sativa tiene mucho de terapia grupal: hemos trabajado mucho el diálogo, la conversación, el poder escucharnos, respetarnos, entender los tiempos de cada uno. Eso me parece clave para que la banda siga. Yo soy muy feliz en Eruca, no me hace falta cambiarle nada. La banda va mutando sola y tiene vida propia. Nosotros tres nos entendemos y nuestro universo hace que vayamos siempre juntos.

¿Qué le dirías a la Lula niña del pasado que está creciendo en Sunchales, Santa Fe?
Supongo que no le diría nada. Me parece que está bien lo que está haciendo. Siempre fui muy natural y me fui dejando llevar por la intuición y lo que iba pasando. Soy Licenciada en Relaciones Públicas y sin embargo me dediqué a la música. Me encontré en el camino con Gaby y Brenda que me arrastraron a la banda (risas).

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