Despedimos a Peter Deantoni, entrañable manager del Rock.
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Por Hernán Rago
Con profunda tristeza, comunicamos el fallecimiento de Peter Deantoni a la edad de 74 años. Legendario manager musical que dejó su huella en la historia de la música argentina y latinoamericana. Peter fue un pilar fundamental en la carrera de numerosos artistas, incluyendo al Grupo Alas, Color Humano, Vox Dei, Nito Mestre, Los Abuelos de la Nada, GIT, y una lista interminable.
En el plano internacional, se destacó por trabajar en sus visitas a la Argentina con artistas como Joe Cocker, Billy Preston, Chuck Berry, The Police y, en especial, con Frank Sinatra en su recordada visita de 1981 y B.B. King, con quien desempeñó el rol de tour manager por toda Latinoamérica durante años.
Nacido el 18 de junio de 1952 en San Isidro, Peter se destacó por su amor incondicional por el rock and roll, especialmente por los Rolling Stones, con quienes fue el emisario en Estados Unidos de Daniel Grinbank para negociar su primera presentación en Argentina.
Sin lugar a dudas, el artista con el que más vínculo tuvo fue Pappo. Fue Peter quien lo presentó con B.B. King en su primera visita al país, oportunidad en la que el Carpo le regaló un buen vino y una horma de queso, ganándose con ese gesto el apodo de «Mr. Cheeseman». Tiempo después, en otra visita de B.B. King, Peter logró que Pappo fuera el telonero. Al ser escuchado por Mr. King, el Carpo fue invitado a tocar con él al final de su show, quedando tan impresionado con el talento de Pappo que recibió una invitación para tocar con la realeza del blues mundial en el «Blues Summit» en el Madison Square Garden de Nueva York, donde fue acompañado por Peter como manager.

Vivió una larga temporada en los Ángeles, donde continuó con su tarea ayudando a todo músico latinoamericano que pasara por allá.
Autor de dos libros claves para entender el génesis del rock argentino, el autobiográfico «Pappo Made in the USA: en la ruta del delirio» y «De la A a la Z con Peter Deantoni», editado recientemente, en donde comparte con generosidad los secretos de su oficio.
Más allá de su éxito profesional, Peter será recordado por su calidez y generosidad, su honestidad brutal, su humor ácido y su pasión por la música. Su deseo de apoyar a los artistas lo convirtió en un mentor y amigo querido por muchos en la industria. Su legado vivirá en las historias que comparten quienes tuvieron la fortuna de conocerlo y en las obras que ayudó a crear.
Descansa en paz, Peter. Tu amor por la música y tu legado seguirán brillando en cada acorde y en cada corazón que tocaste.
