Art Masters en La Rural: «La experiencia de sumergirse dentro del arte»
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Por Hernán Rago
Hay algo que viene pasando en el mundo hace tiempo, y en Buenos Aires recién en estos últimos años lo empezamos a vivir: las muestras de arte ya no son lugares silenciosos donde se camina lento, se mira cuadros y se mantiene una pasiva compostura. No, ahora entrás y «el arte te salta encima». Te envuelve. Te habla desde todos lados al mismo tiempo. Es como si el museo se hubiera cansado de ser museo y hubiera decidido transformarse en una experiencia sensorial que te sumerge dentro del cuadro.
Eso es lo que pasa en «Art Masters» en La Rural. No vas a ver obras, vas a estar «dentro» de ellas.
En esta muestra nos metemos (literalmente) en 5 obras emblemáticas del museo del Prado de la mano de Teo, un guía del museo que en su último día de trabajo antes de jubilarse, nos propone una visita diferente.
Las obras son: Las Meninas, de Diego Velázquez; El jardín de las delicias, de El Bosco; El aquelarre, de Francisco de Goya; Venus y Adonis, de Paolo Veronese; y El sentido de la vista, de Rubens y Jan Brueghel.

El jardín de las delicias, El Bosco
Grinbank, otra vez antes que todos
Y cuando hablamos de este tipo de experiencias, en Argentina hay un nombre que se repite como un loop: «Daniel Grinbank». El mismo que trajo a los Stones cuando nadie podía, el mismo que montó la muestra de «Van Gogh» donde la gente se sentaba en el piso a dejarse envolver por pinceladas gigantes y girasoles que parecían absorber el aire. El mismo que trajo la muestra «Their Mortal Remains», esa especie de parque temático emocional para melómanos amantes de Pink Floyd.
Grinbank no trae muestras: «genera climas, experiencias únicas».
Lo que pasa es que ya no alcanza con colgar un cuadro y poner un QR al costado. La gente quiere experiencias. Quiere que la obra lo toque. Quiere que el arte se viva tanto con el cuerpo como con el intelecto.

Entonces, ¿qué es lo que tiene de especial Art Masters?
Lo primero que sentís es «la escala». Todo está pensado para que te olvides que estás en La Rural y te metas en un espacio con reglas nuevas; no hay arriba, abajo, delante, detrás. Estás rodeado por un mundo nuevo.
Esto se logra básicamente combinando tres aspectos:
-Sistema de cascos de realidad virtual de última generación que generan un mundo nuevo en 4K y 360 grados.
-Sonido envolvente que no sale “de un parlante”, sino que gira a tu alrededor.
-Sincronización absoluta entre lo que ves y lo que escuchas, como si todo estuviera vivo.
Para que eso funcione, detrás hay un ejército silencioso: técnicos, operadores, montajistas, programadores, artistas visuales, diseñadores de sonido. Gente que está calibrando el sistema a las 3 de la mañana para que vos, el domingo a las 6 de la tarde, sientas que estás flotando en medio de una obra.
Esto no reemplaza al museo, lo potencia a un otro nivel. Y ojo, porque siempre aparece alguien diciendo: “Esto no es arte, es show”. Bueno, sí y qué, son otras formas de vincularse con el arte.
Así como el rock no mató al tango, ni Spotify mató al disco, esto no viene a reemplazar al museo. Viene a agregar otra manera de entrar a una obra. Viene a decir: “Che, capaz el arte también puede hacerte transpirar un poco.” Este tipo de muestras suman valor agregado al arte.
Entonces, ¿por qué importa?. Porque marca hacia dónde vamos. Hacia experiencias donde:
-El arte es espacio
-El visitante es protagonista
-Y la tecnología es la herramienta para vincularse con la obra.
Y ahí, otra vez, Grinbank está adelantado. No importa si la muestra es Van Gogh, Pink Floyd o Art Masters, él entiende que «el futuro del arte va a pasar también por la inmersión». Por hacer sentir y ser protagonistas, no solo mostrar.
¿Cuándo?
Del 4 de septiembre al 8 de diciembre.
¿Dónde?
La Rural | Av. Santa Fe 4363, Palermo
Entradas: www.laruralticket.com.ar
